“NO TIENE SENTIDO QUE UN BAÑO LO EJECUTEMOS Y PRODUZCAMOS EN OBRA”
El baño es una pieza “vital” en una vivienda. Dentro de diez años, vendrá cargado de gran contenido tecnológico y en él la higiene tendrá un papel relevante.

Según Carlos Lamela, arquitecto y presidente ejecutivo del Estudio Lamela, “no vamos a vivir una revolución” en lo que se refiere al baño. “El baño seguirá siendo pequeño por un tema de la vivienda. El baño de producción industrial será el mismo. Donde cambiará es en el baño prefabricado. No tiene sentido que un baño lo ejecutemos y produzcamos en obra, por la complejidad de sus conexiones. Lo lógico es que el baño se produzca en una fábrica, que sea como un paquete y que se abra al final de la obra”, argumenta el arquitecto.
A la hora de llevar a cabo un proyecto de baño, lo que más tiene en cuenta Lamela es “la calidad de los sanitarios”. Del mismo modo, “los suelos, los colores, la alegría del baño, las características antideslizamiento y los materiales que faciliten la limpieza”. “El minimalismo es la corriente más innovadora”, certifica para avalar que el estilo minimalista aún tiene mucho recorrido. “Hay que ir a la simplificación”, aconseja. Para él, “lo ideal es que no se viera ni la grifería y que la ducha esté incorporada al falso techo”. “En España, la modernidad ha entrado con fuerza y han desaparecido los sanitarios de color. No hay mejor moda que un sanitario blanco”, completa.
Por otra parte, volverá la vivienda con un cuarto de baño, porque los hogares son pequeños. “Habrá un baño multifunción”, expone Lamela. “Ya en Polonia estamos haciendo viviendas de dos dormitorios con un baño, con una ducha común y con el concepto de vestuario para la familia”, comunica.
“ME GUSTA QUE LOS BAÑOS SEAN COMPACTOS Y REGISTRABLES”
Ahora mismo estamos en una fase de ambigüedad. Se redefinen los espacios. ¿Qué se hace en el baño? Muchas cosas. Una de ellas es relajarse, algo que ya no tiene nada que ver con el inodoro.

A Iván García Cardenal, arquitecto que ha puesto en marcha el estudio Natureback y que es director del Título de Grado en Diseño de Interiores impartido por la Escuela Universitaria de Diseño ESNE, le interesa descubrir líneas de acción cuando es preguntado sobre el espacio baño. Una es la de la atomización, en la que cada función es específica. Otra es la de lo híbrido, en la que se van combinando funciones. De hecho, asevera que ha creado casas en las que el baño está atomizado. Por una parte el lavabo, por otra el inodoro y por otra la ducha. “Con el baño atomizado hay una no coincidencia de los usos del baño”, defiende. De acuerdo con el concepto del “baño híbrido”, en él se facilita la lectura o el mirar un pasaje mientras uno se está bañando. “El baño no está escondido y puede tener una librería, por ejemplo”.
“Me interesa mucho el tema técnico”, añade García Cardenal. A su juicio, un baño debe poderse cambiar cada siete años. “Me gusta que los baños sean compactos y que sean registrables, que haya un muro técnico”, sentencia. Para él, es “absurdo” que las instalaciones húmedas estén en los mismos muros que las eléctricas. Por eso, hace muros húmedos en los que no hay electricidad. El baño deja de ser un baño y es un cuarto o sucesión de cuartos que comparten un tabique técnico que es húmedo. “El modelo de baño será más atomizado e híbrido. Desaparecerá como baño”, concluye.
FUENTE: IMCB, publicados el 6 y el 9 de mayo de 2011
